En fallo unánime, la Corte Suprema ratificó la sentencia del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que condenó a los laboratorios Baxter y Sanderson por haber participado en acuerdos anticompetitivos, destinados a afectar el resultado de dos licitaciones públicas de suero fisiológico.

En su sentencia, el máximo tribunal del país desestimó la solicitud de Baxter de dejar sin efecto la sanción impuesta o reducir el monto de la multa, que mantuvo en los $119 millones de pesos (200 Unidades Tributarias Anuales) establecidos por el TDLC en enero pasado.

La corte sí acogió la reclamación formulada por Baxter respecto a precisar determinados aspectos del programa de cumplimiento, que el TDLC le obligó a adoptar en su decisión.

El fiscal nacional económico, Ricardo Riesco, señaló que “en línea con el criterio adoptado por el TDLC, la Corte Suprema ha ratificado que la mera existencia de un acuerdo entre competidores es reprochable, más allá si éste logra concretarse o si alguno de los partícipes se aleja de lo acordado, como ocurrió en este caso. Lo anterior, en razón que la colusión es el atentado más grave contra la libre competencia y debe ser ejemplarmente sancionado aún cuando la conducta no produzca los efectos esperados por sus partícipes”.

Con esta decisión, se pone término a la última arista de una investigación que se inició a partir de denuncias formuladas por la Contraloría General de la República y por el Ministerio de Salud sobre conductas anticompetitivas, en el marco de licitaciones públicas de medicamentos realizadas el 2012.

En noviembre del 2018, el TDLC acogió un requerimiento de la FNE en contra de Sanderson, Fresenius y Biosano, declarando que estas empresas se coludieron para afectar procesos de licitación convocados por Cenabast para la compra de medicamentos tipo ampollas, entre 1999 y 2012.

En ese caso, la Corte Suprema confirmó la decisión condenatoria adoptada por el TDLC e impuso en definitiva una multa de 18.000 UTA a Fresenius (relacionada de Sanderson), además de 2.000 UTA para la propia Sanderson, eximiendo de multa a Biosano, por haberse delatado ante la FNE.

En esta oportunidad, la corte ratificó la sanción solicitada por la FNE contra Baxter y Sanderson, por el monto ya señalado de 200 UTA para cada una de las empresas involucradas. Si bien Sanderson inicialmente había reclamado de la sanción impuesta por el TDLC, finalmente se desistió de dicho recurso ante la Corte Suprema.

Baxter es filial de Baxter International Inc, de origen estadounidense, que opera hace más de 75 años en el mercado de soluciones intravenosas. Mientras, Sanderson forma parte del conglomerado farmacéutico transnacional de origen alemán Fresenius Kabi. Ambos son los principales proveedores de sueros colapsables del país.

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